Exámenes, cursos, certificados médicos o de penales: el maratón para ser taxista o conducir un VTC

Mientras Uber y Cabify reivindican exhaustividad de la selección de sus chóferes, en el taxi – según el ayuntamiento o la región – no exigen información sobre antecedentes aunque sí aprobar un examen, tener la ESO o un certificado médico.

La violación y asesinato de una mujer en la ciudad china de Wenzhou, tras coger un coche compartido del «Uber chino»Didi Chuxing, y conductor ya ha sido detenido por la Policía como autor confeso del crimen, ha devuelto a la actualidad las medidas de seguridad bajo las que operan servicios como el taxi o los vehículos con licencia VTC (Uber y Cabify). En cualquier caso, los directivos de Didi, ya se han disculpado públicamente este miércoles, y prometido colocar la seguridad de sus pasajeros como máxima prioridad.

Uber: certificado de penales, ITV, seguros

Desde plataformas como Uber han señalado que los conductores, al margen de que estén obligados a tener una autorización VTC para operar con la plataforma, pasan por «un riguroso proceso de verificación», según han explicado fuentes de esta multinacional. En este sentido, se certifica que el conductor carezca de antecedentes penales, el coche haya pasado la Inspección Técnica de Vehículos y disponga de un seguro similar al del taxi, «que cubre cualquier incidencia según lo exigido por la ley española». En cifras, hasta 70 millones de euros por responsabilidad civil obligatoria y de 50 millones adicionales por responsabilidad civil limitada.

Por otro lado, fuentes de la popular aplicación han explicado que la tecnología Uber permite conocer la fecha de vencimiento de cada uno de los documentos aportados por el chófer que opera con su plataforma: «El sistema desactiva la cuenta del conductor de forma automática, hasta que la documentación esté actualizado», han explicado desde Uber. En esta línea, han recordado, que la app permite – al solicitar el trayecto- ver el nombre del conductor, su fotografía, el número de matrícula del vehículo y una imagen del mismo. Además, por ejemplo, de poder compartir la ubicación o el tiempo real de llegada con otro usuario. «En caso de existir un requerimiento de las autoridades, Uber colabora en las investigaciones pertinentes», han añadido desde la plataforma.

Cabify: antecedentes y monitorización

Por su parte, desde Cabify han destacado que los conductores que trabajan con ellos – «que no son empleados directos», han resaltado- reciben «formaciones exhaustivas, reconocimientos médicos periódicos y deben superar pruebas que garanticen su profesionaldad al volante». Por ejemplo, hacer frente a una prueba de conocimientos de la ciudad. Además, tienen que presentar un certificado deantecedentes penales y sexuales; así como adquirir conocimientos sobre el uso de Cabify, la calidad del servicio y la normativa que es aplicable.

Al margen de lo anterior, fuentes de la compañía española han destacado que hay una labor de filtrado y monitoreo de los chóferes que se realiza junto a las empresas colaboradoras y que tiene en cuenta diferentes indicadores como la valoración de los usuarios. «Esto permite asegurar que la calidad y seguridad se mantienen en todos los vehículos», han apuntado.

Desde la patronal de las empresas que operan con vehículos VTC, Unauto, han confirmado que tanto Uber como Cabify exigen a sus conductores un certificado de penales.

Taxis: según autonomías y ayuntamientos

En el caso del taxi, la aplicación de la normativa es competencia esencialmente de los Ayuntamientos, quienes regulan los requisitos para ejercer como taxista o las tarifas que se deben aplicar. Por ejemplo, en la ciudad de Madrid y el resto de la comunidad autónoma, donde según la última Estadística de Taxis del INE (2017) tiene operativos 15.723 taxis sobre un total de 69.972 en toda España, hace un año una sentencia de la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) anulaba varios preceptos del reglamento aprobado por el consistorio madrileño en 2012.

Entre ellos, tal y como informaba ABC, se anulaba el requisito de los antecedentes penales. En este sentido, el Tribunal argumentaba que «afectaba al derecho de la libre elección de profesión u oficio establecido en el artículo 35 de la Constitución» y entendía que esta condición «introduce una discriminación por circunstancias personales o sociales».

En general, cualquier persona que quiera ejercer como taxista necesita ser el titular de un permiso municipal de conductor de autotaxila tarjeta de identificación de conductor, ambos documentos expedidos por el Consistorio madrileño. Todo ello, tras a probar un examen de aptitud. Además de cumplir otros requisitos como poseer el permiso de conducir B con un año mínimo de antigüedad o el Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

2018-09-04T16:23:43+00:00