Falsedades del Taxi y VTC

La batalla está servida entre el taxi y los servicios de vehículo con conductor (VTC). Es lógico que el taxi defienda su negocio. Especialmente porque algunos de sus trabajadores han pagado por sus licencias hasta 200.000 euros en el mercado privado y, en estos momentos, las expectativas generadas -y permitidas por el poder público- no se corresponden con esos desembolsos. Pero, al margen de los intereses de cada colectivo, sería bueno aclarar algunos argumentos falsos utilizados estos días.

En primer lugar, se ha culpado al Gobierno de haber hecho la vista gorda ante una supuesta violación de la ley: la que regula que sólo puede haber una licencia VTC por cada 30 de taxi. En España hay 70.223 licencias de taxi y 5.654 VTC. Por lo tanto, es cierto que la proporción no se ha cumplido. Pero no es cierto que esa situación carezca de pleno respaldo legal.

El Gobierno de Zapatero aprobó en 2009 la ley ómnibus que liberalizó los servicios profesionales por exigencia europea. Con ello, se liberalizó el VTC. Es verdad que hasta entonces, regía el criterio de una licencia VTC por 30 de taxi. Pero también que esa proporción aparecía en una norma anterior -la Ley de Ordenación de Transportes Terrestres (LOTT), de 1987- y que, ante las presiones del taxi, en 2015, el PP reformó el reglamento de la LOTT para devolver la validez al límite de 1/30, ante la evidencia de que la ley ómnibus había dejado sin eficacia ese criterio desde 2009.

Es decir, que aunque es verdad que hoy está vigente el límite 1/30, no lo es que no se pueda invocar ante Europa la liberalización de servicios para poner en duda un tope procedente de 1987, cuando no existía ni Internet. Es más, muchas de las licencias VTC que han desequilibrado esa proporción 1/30 han sido emitidas legalmente, puesto que se concedieron entre 2009 y antes del cambio del reglamento en 2015. Por lo tanto, son plenamente válidas.

El segundo argumento que se ha utilizado, y que tampoco es cierto, es el de la tributación. Según las asociaciones del taxi, sus profesionales pagan más impuestos que los VTC. Afirmación que puede llegar a ser cierta, pero siempre que no tributen por la modalidad de módulos. Porque si se acogen a este régimen fiscal -opción mayoritaria en el taxi- la verdad es que pagan menos que los VTC, que tributan en estimación directa, es decir, sobre todo el beneficio anual real, y no sobre una estimación previa (módulos).

Cada uno puede tener sus razones. Pero plantear enfrentamientos y cortes de tráfico para toda la población exige, al menos, argumentos veraces.

 

Fuente: El Mundo.